Franco A. Fogliatta
Ingeniero agrónomo
Interesante tema que hace a la política de los biocombustibles, en especial del etanol, porque su empleo en mezcla con las naftas reduce las emisiones GEI. Según el Banco Mundial, el 68% de las economías están comprometidas en llegar a emisiones cero para el 2050. Por ello muchas empresas privadas y países trabajan para reducir estas emisiones como las consecuencias ciertas del cambio climático (Ver LA GACETA 22/04/2021). Así surge la política del “precio del carbono” y/o “precio del carbono interno”, que en este caso está ligado a las empresas.
“Descarbonización”
Todo apunta a una gestión y estrategias para un plan de “descarbonización” mundial, o sea, menos emisiones GEI por el CO2. Existen ahora —en 2026- varios caminos para ello y hemos seguido a la consultora “Carbon Neutral Plus.com.ar”. Asimismo el Banco Mundial señaló en 2024 que los ingresos globales provenientes de esos precios fijados rondaban en los U$S 100.000 millones. De los caminos señalados en los negocios para reducir dichas emisiones, uno es el denominado ETS (Sistema de negocios para las emisiones) y que establece un límite para las mismas.
Esta política con los “Bonos de Carbono” o “Bonos Verdes” nació con el Protocolo de Kyoto (Japón) allá por 1997 y Argentina se adhirió con Ley Nacional 25.438. El protocolo entró en vigencia en 2005 y luego en 2006 aparece aquí la primera legislación nacional sobre Biocombustibles, Ley 26.093, y el Decreto 109/2007, completado luego con la Ley Nacional 26.334, específica para el Bioetanol.
Actualmente está la 27.640 en plena discusión. Entre los artículos claves del Protocolo aparece el MDL (Mecanismo de Desarrollo Limpio), que consiste en que cada tonelada de CO2 no emitida por un país en desarrollo pueda ser negociada en el mercado mundial creado al efecto y así los países desarrollados puedan adquirir las denominadas RCE o CER (Reducciones Certificadas de Emisiones) y que habían sido presentadas por los países en desarrollo.
Argentina bien puede aprovechar esto. Un CER equivale a una tonelada de COs y se vende a los países industrializados. Vamos a casos concretos en cuanto a Tucumán y el país. El Senado de la Nación aprobó, en sesión de octubre de 2020, una Resolución respecto al significado económico que podía tener nuestro país y Tucumán por el hecho de agregar etanol a las naftas y así poder discutir y conocer (con distintas tecnologías) acerca de la forma de calcular la reducción de las emisiones GEI y el impacto económico posterior. En nuestro caso fue realizada en base al Balance Térmico Molar (BTM).
Ese BTM nos indicó, en su momento, que la diferencia en “moles”, dados en gramos/litro, era de 563 gramos de CO2, pues el etanol agregado en la mezela contiene menor cantidad de ellos que la nafta y de allí su gran valor para reducir dichas emisiones. Expresado en %, resultan 27,2 % de ahorro. Según Carta Petrolera, la nafta emite unos 210 gramos de COz por km/litro. Restando aquel 27,2, son 57,12 gramos de ahorro por el etanol incorporado y de allí calcular el beneficio económico asociado con la política de los “Bonos de Carbono”.
Referido este esquema de trabajo a Tucumán (y en un resumen muy escueto), hemos seguido un meduloso trabajo realizado allá por 2008 por la entonces UTR, en donde indicaba que de una destilería azucarera, produciendo en promedio 100 m’ de alcohol/día y con 250 días de trabajo al año, puede acreditar 33.000 CER al año, basándose en equiparar el valor de la combustión del efluente vinaza con el “fuel-oil” que alimenta las calderas. En este combustible, una tonelada contiene 3,3 ton de CO2 y al año resulta aquella cifra (en el libro del suscripto sobre “Biocombustibles”, págs. 63-65, está descripto todo el esquema). Habrá que adaptar el método de aquel trabajo a la realidad tecnológica de hoy en las destilerías.
¿Cómo cotizan actualmente los “Bonos de Carbono”? Siguiendo a la ONG Comisión Stern-Stiglitz, señala que para alcanzar las metas actuales sobre la “descarbonización”, los precios actuales de cotización varían entre U$S 50 y 100 por tonelada de CO equivalente hacia el 2030, con una media de U$S 75 por tonelada. Por su parte, la Agencia Internacional de Energía indica que para cumplir con el Acuerdo de París en 2015, en relación al Cambio Climático, el precio del carbono debería aumentar de U$S 75 a 200 por tonelada de CO2, con una media de USS 135 por tonelada hacia el 2030, y varía para el 2040 de U$S 125 a 140 por tonelada.
A su vez el informe del CDP-2021 resalta que había unas 20.000 empresas en este negocio y manejaban en aquel un precio interno de U$S 25/t, llegando a un máximo de U$S 200/t. Ese “precio interno” depende del método de cálculo empleado por cada empresa.
Volviendo a los valores de la Agencia Internacional de Energía y aplicados a las cifras dadas para esa destilería azucarera, surgen cifras importantes de U$S 4.455.000/año y, extendiendo el ejemplo para las 15 destilerías que tiene el país, el valor se eleva a U$S 66.825.000. Todo ello con la base del combustible “fuel-oil”. Habrá que replantearlo con las tecnologías actuales, pero el objetivo de esta nota es tomar en cuenta la “política de los Bonos de Carbono” con los beneficios económicos que conlleva.
Herramienta útil
En síntesis, el uso del “precio del carbono interno” es una herramienta cada vez más utilizada por las empresas inversoras y así marcan un rumbo para una economía mundial baja en cuanto a las emisiones GEI. En la actualidad vale mencionar cómo se manejan en este aspecto en la UE, en el llamado “Sistema de Comercio de Emisiones” “, y que tiene 2 vías: 1) El denominado “Mercado Regulado”, donde la cotización en euros alcanza a 78,81 € /t del denominada el recado al entes ala que en varia CO2 no emitido, en tanto otras fuentes señalan que en junio de 2026 eran 79,6 euros/t. 2) El denominado “Mercado Voluntario”, que posee una variación más amplia, pues oscila entre U$S 7 a 500/t, dependiendo de los tipos de proyectos elaborados y especialmente referidos a preservar la Naturaleza, como ser conservación de bosques y/o reforestacón, etc. Aquí la cotización varía entre U$S 7 a 24/t.
Por otro lado están los “Proyectos Tecnológicos”, donde encuadra -entre otros- la Bioenergía y que hace al tema de nuestro interés, como ser los Biocombustibles. Las cotizaciones alcanzan un tope de U$S 170/t (según “carbonneutralplus.com”). Un caso más específico como España se reconoce y cotiza entre 78,9 a 79,9 euros/ton de CO2. En la Bolsa de la UE, el mercado a futuro se ubica en 80 euros/t, con una proyección por arriba de 100 euros/t (según “investing.com”). En nuestro país, este tema es del ámbito de la Subsecretaría del Medio Ambiente de la Nación y en Tucumán está la Subsecretaría de Medio Ambiente. Habría que prestar atención a toda esta política de los “Bonos de Carbono”.